CORRECCIÓN DE MAMAS TUBEROSAS
¿En qué consiste y cuales son sus resultados?
La corrección de las mamas tuberosas es una cirugía destinada a tratar una forma de desarrollo mamario en la que los pechos adquieren un aspecto estrecho, alargado y poco desarrollado en su parte inferior, con una areola más grande de lo habitual.
Este procedimiento remodela el tejido mamario, reconfigura el contorno y en la mayoría de los casos incluye el uso de prótesis para lograr un tamaño y forma equilibrados.
El resultado que obtienen mis pacientes, son unos pechos de forma y tamaño natural, con un polo inferior expandido y proporcionado y una areola de un diámetro normal, ayudando a mejorar tanto el perfil físico como la confianza personal.

FAQS
Preguntas frecuentes
El proceso de recuperación es muy similar al de un aumento mamario con prótesis, prestando especial cuidado a la curación y cicatrización de las heridas.
Durante los primeros días es normal experimentar hinchazón y molestias en los pechos, cuando las prótesis se colocan debajo del músculo la recuperación puede ser algo más dolorosa en comparación con las prótesis subglandulares.
Después de la cirugía se coloca un vendaje compresivo para mantener la prótesis en su lugar y reducir la hinchazón. Este vendaje se sustituye por un sujetador deportivo a partir de la primera semana.
El uso de sujetador deportivo se recomienda día y noche durante el primer mes y solo por las noches a partir del segundo mes.
A partir de la primera semana se debe realizar cura diaria de las heridas con solución antiséptica.
A partir de la segunda semana las heridas ya estarán cicatrizadas y se comenzarán con las medidas necesarias para suavizar y mejorar las cicatrices, como aplicación de cremas y parches específicos, masajes y protección solar.
Se debe evitar realizar esfuerzos y levantar objetos pesados durante 2 meses para conseguir una adecuada formación de la cápsula.
La mayoría de los pacientes recuperan sus actividades cotidianas entre 1 y 2 semanas. La actividad física intensa se debe postponer hasta pasado el segundo mes.
Existen varios tipos disponibles, que varían en función de la forma, relleno y la textura principalmente.
Según su forma pueden ser:
- Redondas: Son las más comunes, dan una proyección uniforme al pecho y resaltan el escote.
- Anatómicas: Simulan la forma de la glándula mamaria (gota), por lo que dan un resultado más natural. Son más costosas que las redondas.
- Ergonómicas: Son prótesis redondas que tienen un gel especial que cambia de forma según la posición del paciente. Dan un resultado más natural que las redondas.
Según su relleno pueden ser:
- Silicona: es un gel cohesivo que tiene una consistencia parecida al tejido mamario, por lo que su aspecto y tacto son naturales.
- Salinas: tienen un relleno de solución salina, los resultados son menos naturales en comparación con las de silicona, pero pueden tener ventajas sobre estas en caso de rotura.
Según la textura de su cubierta pueden ser:
- Macrotexturadas: Retiradas del mercado por su relación con el linfoma anaplásico de células gigantes.
- Microtexturadas: Tienen una superficie ligeramente rugosa que favorece la adhesividad del implante al bolsillo.
- Nanotexturadas y lisas: Tienen un texturado mínimo o ausente como en el caso de las lisas. Favorecen la formación de cápsulas suaves.
- Poliuretano: Tienen un núcleo de silicona cubierto con una capa de espuma de poliuretano, tienen menos riesgo de contractura capsular y mayor fijación y estabilidad. Son más costosas que el resto de prótesis.
Prótesis B-Lite: Tienen un gel de silicona especial combinado con micro-esferas de vidrio que reducen hasta un 30% el peso del implante. Son más costosas que las demás.
EL BIA-ALCL es un tipo de linfoma raro que se ha observado en algunas pacientes con implantes mamarios, especialmente en aquellos con superficie macro-texturada.
Suele presentarse como una acumulación de líquido alrededor del implante (seroma tardío).
Para su diagnóstico se requiere análisis del líquido y pruebas de imagen como ecografía mamaria y resonancia magnética nuclear.
El tratamiento consiste en la extracción del implante y la cápsula que lo rodea que en etapas tempranas suele ser suficiente para eliminar el linfoma. En casos más avanzados pueden ser necesarios tratamientos como la quimioterapia o la radioterapia.
Cuando se detecta a tiempo suele tener buen pronóstico.
Su incidencia es baja y varía entre 1 en 3.000 a 1 en 30.000 en pacientes con implantes de superficie texturada.
También conocido como síndrome de Shoenfeld, es una condición poco frecuente que agrupa síntomas autoinmunes y autoinflamatorios que pueden surgir en algunas personas tras la exposición a ciertos adyuvantes.
Los adyuvantes son sustancias que pueden estimular el sistema inmunológico, y el material de los implante de silicona puede actuar como uno de ellos, aunque no es el único.
Otras sustancias adyuvantes relacionadas son el aluminio y escualeno (presentes en algunas vacunas), biopolímeros estéticos y algunas tintas para tatuajes.
Los síntomas consisten en dolor muscular y articular, fatiga crónica, dificultad para concentrarse y síntomas similares a los de las enfermedades autoinmunes.
El diagnóstico es clínico, se basa en los síntomas y la exclusión de otras enfermedades autoinmunes.
En algunos casos, la extracción de los implantes ha llevado a mejoría de los síntomas.
Aunque los síntomas asociados a ASIA en personas con implantes mamarios son posibles, el riesgo de desarrollar este síndrome es bajo.
Es un término utilizado para describir una variedad de síntomas que algunas personas experimentan después de colocarse implantes mamarios, ya sean de silicona o solución salina.
Entre los síntomas se incluyen, fatiga crónica, dolor en músculos y articulaciones, pérdida de cabello, dificultad para concentrarse y erupciones cutáneas.
Aunque no es una enfermedad oficialmente reconocida, su diagnóstico es de exclusión, no existen pruebas específicas que la confirmen.
En algunos casos la retirada de los implantes ha llevado a mejoría de los síntomas.









